lunes, 3 de octubre de 2011

La Carreta

Esta es una muy buena reflexión que me encontré y me parece que es digna de compartir con quienes visitan este espacio.    


Caminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó: 
- ¿Además del cantar de los pájaros, escuchas alguna cosa más? 
Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí: Estoy escuchando el ruido de una carreta. 
- Eso es - dijo mi padre- Es una carreta vacía. 
Pregunté a mi padre.: - ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos? 
Entonces mi padre respondió: - Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace. 
Me convertí en adulto y hasta hoy cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y menospreciando a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: 
Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace. 
La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas. 
Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero. 
Y nadie está más vacío que aquel que está lleno de egoísmo, de un supuesto Mi Mismo.